Aprender a leer y escribir es un atraso...

Aprender a leer y escribir es un atraso...

Escrito por CuentosparaDormir on Mié, 02/06/2008 - 23:34

Hoy día, una de las mayores faltas de nuestro sistema educativo se evidencia en la educación primaria, justo cuando los niños aprenden a leer y escribir con soltura. Parece increíble que se pueda llegar a decir que aprender a leer o escribir es un atraso, pero aunque no lo es en sí mismo, voy a exponer los perjuicios de la lectura y la escritura en el sistema actual.

Después de una exitosa educación infantil, plagada de nuevas metodologías y estímulos, los niños han conseguido un nivel de desarrollo excelente. Posiblemente sean la generación de niños pequeños que mejor nivel haya tenido, y cuando empiezan su educación primaria, no sólo saben leer y escribir con cierta soltura, sino que muchos hablan otro idioma (o casi), y tienen interesantes conocimientos sobre el arte y la cultura.
En ese momento se adentran en la educación primaria, que es cuando toca empaparse de conocimientos de verdad. ¿Y cómo se afronta este desafío? Pues de la forma más sorprendente: se abandonan todas esas metodologías modernas, los estímulos físicos y visuales, y se recurre al sistema que lleva en vigor cientos de años: una pizarra, un encerado, un libro de texto y veinte niños aburridos esperando que termine la clase.

La situación es interesante, porque es en este momento en el que más claramente se manifiestan aquellos que serán "buenos" estudiantes. ¿Qué pasa con los demás? ¿acaso no servirán para mucho? ¿son un atajo de torpes y/o vagos?...
Aquí es donde encuentra su sentido la teoría de estilos de aprendizaja. Por supuesto que no hay nada de eso, el único problema es que las clases, esas clases que cada profesor imparte junto a su pizarra, para estos otros niños se explican en chino. O en japonés, o en árabe, o en lo que quieras; el caso es que no reciben esas lecciones en su propio lenguaje. Para un buen grupo de niños, aquellos cuyo idioma es el verbal o el racional (matemáticas), las clases son estupendas, y no tienen ninguna dificultad con ellas. Pero para aquellos cuyo lenguaje es el del movimiento, o el del ritmo, o el social, esas clases no tienen significado ninguno.

Por eso, mientras los niños cursan infantil, ante la imposibilidad de utilizar el lenguaje normal, se han desarrollado y utilizado métodos mucho más innovadores, cuya principal característica es que utilizan elementos de los varios estilos de aprendizaje principales. Sin embargo, cuando al llegar a primaria todas las clases se imparte exclusivamente en dos estilos, el verbal y el racional, todos aquellos cuyos puntos fuertes eran otros, comienzan a experimentar problemas.

Ha llegado la hora de reformar el sistema educativo; de evaluar todas las capacidades de la persona, en lugar de dos, y de entender que aunque todos hablemos el mismo lenguaje, realmente no utilizamos el mismo idioma.